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Agosto 21, 2000

 

Hace unos días nos llegó un mail anónimo con una pregunta muy curiosa: "¿Por qué quieres tanto a este colegio?".

Mi primera reacción, al leer aquella interrogante, fue sonreir. Y es que de inmediato entendía que el amigo (o amiga) había llegado a esa conclusión luego de darle una buena revisión al site, lo cual siempre es halagador. Y bueno, si bien es cierto que yo quiero mucho al colegio, creo que este sentimiento es tan igual que el de muchos de aquellos que también pasaron por las aulas octubrinas. El mío tampoco es un asunto desbordante... o enfermizo, ¿eh?.

Pero vamos al corazón del asunto. ¿Por qué quiero tanto a este colegio?. Bueno, creo que no tengo la respuesta en palabras. Es como si alguien me preguntara por qué quiero tanto a mi madre, o algo así... y es que la gran mayoría de los integrantes de nuestra promoción crecimos bajo la atenta mirada de nuestros educadores, quienes a su vez siempre basaron su formación en los valores octubrinos. Es cierto que a muchos de nosotros, por ejemplo, no nos gustaba que nos recordaran cada fin de mes que teníamos que cortarnos el cabello, que debíamos llegar siempre a determinada hora, que el uniforme era uno solo, etc. Pero todas esas cosas son las que finalmente terminaron moldeando la base de nuestra personalidad. ¿Cómo no ser agradecido a tamaño esfuerzo de más de una década en muchos casos?. En fin, espero haber logrado con esto responder, aunque sea en parte, la interrogante planteada.

Amigos, me voy despidiendo. Pero no quiero hacerlo sin antes felicitar públicamente a nuestra buena amiga Karina Díaz, quien el pasado 22 de Julio contrajo matrimonio en una exclusiva iglesia de Chaclacayo con su adorado Adolfo. Te desamos lo mejor en esta nueva etapa de tu vida, y que continuen los éxitos. Cuídense todos y...

¡Hasta la Próxima!.

Escrito por Erwin Zarria